Incontinencia urinaria de esfuerzo en hombres
La incontinencia urinaria de esfuerzo también pueden afectar a los hombres. En esta página encontrarás una guía completa, clara y orientada a pacientes: por qué ocurre, cómo se diagnostica y qué tratamientos existen.
¿Qué es la incontinencia urinaria de esfuerzo?
La incontinencia de esfuerzo es definida por la International Continence Society como la fuga involuntaria de orina que ocurre ante un esfuerzo físico que ejerce presión sobre la vejiga (por ejemplo, toser, estornudar, reír, hacer ejercicio o levantar objetos pesados).
En personas predispuestas, cuando esta presión sobre la vejiga excede la capacidad del esfínter de permanecer cerrado (contraído), dicha presión «vence» al esfínter y genera un escape de orina.
No es el único tipo de incontinencia urinaria que existe. A menudo se producen fugas de orina que no están precedidas de esfuerzos. Poder identificar esta situación es importante para poder ofrecer un tratamiento correcto.

¿Cómo mantiene el cuerpo la continencia urinaria en los hombres?
Para entender por qué ocurren las fugas, primero es útil saber cómo funciona el sistema de continencia masculino. La continencia de orina en el hombre depende de la integridad de un sistema de dos válvulas (esfínteres) que trabajan juntas para mantener la orina dentro de la vejiga hasta que decidimos vaciarla.

Se encuentra justo a la salida de la vejiga y está compuesto por fibras musculares del cuello vesical. Es parte del mecanismo de control, pero no es el esfínter principal ni podemos controlarlo a voluntad (es un esfínter «involuntario»).
Esta primera barrera de continencia se pierde luego de una cirugía por agrandamiento prostático benigno, quedando la continencia a cargo de la segunda válvula: el esfínter externo.

Este es el esfínter propiamente dicho. Se encuentra justo debajo de la próstata y su función depende de dos tipos de fibras musculares: unas de «contracción lenta» que mantienen un tono constante y en reposo (como un grifo que se mantiene bien cerrado), y otras de «contracción rápida» que se activan de forma potente e instantánea al toser, estornudar o reír, proporcionando un refuerzo crucial ante aumentos súbitos de presión.
El esfínter externo no está suelto en el cuerpo; está envuelto en una red de tejidos protectores (fascias) y apoyado sobre una base de músculo y tejido que lo mantiene firme en su lugar. Además, se engancha a unos ligamentos internos que funcionan como anclajes. Todo este sistema de sostén es lo que permite que el esfínter sea eficaz y evite que se escape la orina.
¿Por qué se produce la incontinencia urinaria de esfuerzo en hombres?
A diferencia de las mujeres, en donde la incontinencia de esfuerzo suele instaurarse gradualmente en quienes tienen factores de riesgo, en hombres la situación más frecuente es que la incontinencia tenga una fecha más clara de comienzo.
Incontinencia post prostatectomía
En el hombre, las causas más comunes de incontinencia de esfuerzo están relacionadas con cirugías de la próstata.
En pacientes operados por agrandamiento prostático, existe un riesgo (bajo, pero riesgo al fin) de que se produzca cierto grado de incontinencia luego de la operación.
En la mayoría de los casos es transitoria, y suele deberse a cierta «tracción» generada sobre el esfínter mientras se realiza la operación.
La incontinencia luego de la cirugía por cáncer de próstata suele depender de varios factores, como el tamaño de la próstata, la longitud de la uretra, la edad y el peso del paciente, la técnica quirúrgica y la experiencia del cirujano.
En muchos casos mejora gradualmente hasta 24 meses luego de la cirugía.
El tratamiento quirúrgico de la hiperplasia prostática implica siempre la extirpación de la primera «válvula» junto con el tejido prostático. Esto significa que todo el trabajo de mantener la continencia recae únicamente en la segunda válvula, el esfínter externo o esfínter propiamente dicho. Si este músculo se debilita o se daña por alguna otra razón en cualquier otro momento de la vida, puede aparecer la incontinencia urinaria.
Otras causas de incontinencia urinaria de esfuerzo en hombres
Existen otras situaciones que pueden afectar el normal funcionamiento del esfínter y la coordinación entre su funcionamiento y las órdenes que le brinda el sistema nervioso.
Principalmente aquellas que afectan la estructura y funcionamiento de los nervios de la espalda baja (prolapso de discos vertebrales, estenosis lumbar, cola de caballo entre otras).
Traumatismos severos de la pelvis o del sacro pueden lesionar los nervios que hacen funcionar al esfínter y conducir a incontinencia urinaria de esfuerzo.
No toda incontinencia es post prostatectomía. La radioterapia puede convertir al esfínter en una estructura rígida con poca capacidad de contener la orina, constituyendo un factor de riesgo para escapes de orina ante los esfuerzos.
¿Qué factores pueden generar fugas de orina?
Además de los esfuerzos cotidianos (reirse, estornudar, toser o algún tipo de actividad que demande hacer fuerza), la incontinencia urinaria de esfuerzo es más probable en quienes tienen otros factores que contribuyen a generar aumentos en la presión vesical que logran vencer la resistencia del esfínter y producir escapes de orina.

Los pacientes que sufren de constipación generarán aumentos mayores de la presión abdominal al defecar en comparación con quienes no se constipan.

Si la tos puede generar fugas de orina, es lógico pensar que quienes tienen tos crónica (por ejemplo por tabaquismo, EPOC o reflujo gastroesofágico) tendrán más chances de perder orina.

La obesidad hace que la vejiga deba soportar más peso sobre sí todo el tiempo. Esto es por el peso de la grasa visceral, es decir, la grasa que rodea a todos los órganos abdominales.
¿Cómo se trata la incontinencia de esfuerzo masculina?
El tratamiento de la incontinencia urinaria en hombres depende de la gravedad del problema.
Tratamiento no quirúrgico
El tratamiento no quirúrgico de la incontinencia de esfuerzo en ocasiones ayuda a evitar una cirugía.
Realizar un programa de rehabilitación del piso pelviano mediante la guía de kinesiólogos es la forma más efectiva de fortalecimiento de los músculos del piso pelviano. A este tratamiento puede añadirse la realización de ejercicios en el hogar.
La Duloxetina (medicamento de la familia de los antidepresivos) puede incrementar la resistencia del esfínter y reducir las pérdidas por esfuerzo. Su indicación requiere de una evaluación precisa y un monitoreo estrecho. No cura la incontinencia, pero puede reducir la frecuencia y magnitud de los episodios.
Tratamiento quirúrgico
Existen diversas cirugías que pueden realizarse para corregir la incontinencia cuando otras opciones no han logrado alcanzar el efecto deseado o las pérdidas son tan intensas que afectan severamente la calidad de vida.
Se coloca quirúrgicamente una cinta o malla para elevar y soportar la uretra, permitiendo que esta adopte una posición específica que ayuda a mantener la continencia.
Este dispositivo se indica en pacientes bien seleccionados con pérdidas de poca cuantía.
Se coloca una almohadilla inflable en el periné para aplicar presión sobre la uretra y prevenir fugas. La presión que ejerce la almohadilla se puede ajustar inflando y desinflando la misma en el consultorio. Este dispositivo suele ser útil para pérdidas más copiosas, aunque no suele resolver las formas más severas de incontinencia.
Considerado el tratamiento más efectivo para las formas más severas de incontinencia de esfuerzo. Se coloca un manguito inflable alrededor de la uretra, controlado por una bomba manual en el escroto. El paciente desactiva el manguito cada vez que va a orinar
¿Por qué acudir a un especialista en cirugía reconstructiva?
La incontinencia urinaria masculina es una patología que en ocasiones aparece después de cirugías, radioterapia o enfermedades que alteran la anatomía de la uretra o el esfínter.
Un urólogo con formación específica en cirugía reconstructiva puede elegir el tratamiento más adecuado para cada situación, desde opciones conservadoras hasta cirugías reconstructivas. Esto incluye la colocación de un sling fijo, un sling ajustable o un esfínter urinario artificial.
Si busca una evaluación especializada para incontinencia urinaria de esfuerzo en Bahía Blanca, puede contactarme haciendo click aquí.

Preguntas frecuentes sobre incontinencia de esfuerzo en hombres
Es común experimentar incontinencia en los primeros meses tras una prostatectomía radical. Sin embargo, si la pérdida de orina persiste después de una determinada cantidad de meses y repercute severamente en la calidad de vida del paciente, se puede considerar tratarla.
El tratamiento depende de la severidad de la pérdida. Las opciones van desde la kinesiología de suelo pélvico para casos leves, hasta soluciones quirúrgicas avanzadas como el cabestrillo masculino (sling) para incontinencia moderada o el esfínter urinario artificial para casos severos.
Los procedimientos para la colocación de slings o esfínteres artificiales, si bien tienen cierta complejidad técnica, no son cirugías que requieran heridas grandes y suelen requerir una breve estancia hospitalaria.
Es el «estándar de oro» para tratar la incontinencia severa tras cirugía de próstata. Consiste en un dispositivo implantable que rodea la uretra con un manguito inflable, manteniendo el conducto cerrado. Cuando el paciente desea orinar, presiona una pequeña bomba situada bajo la piel del escroto para abrir el manguito y poder orinar.
