Cirugía para la Enfermedad de Peyronie
La cirugía para la enfermedad de Peyronie entra en consideración cuando la curvatura interfiere con una vida sexual satisfactoria. A continuación, conozca cómo se realiza la cirugía de Peyronie y las características de cada técnica.
¿Cuándo se recomienda cirugía en la Enfermedad de Peyronie?
La cirugía es el tratamiento ideal para aquellos pacientes que tienen una curvatura peniana que afecta la calidad de vida sexual y cumplen con alguno de los siguientes requisitos:
- Han intentado tratamientos no quirúrgicos (como las terapias de tracción) y no han obtenido un claro beneficio.
- No pueden acceder a tratamientos no quirúrgicos por problemas de costos o incomodidad al hacerlos.
- Desean recibir un tratamiento más rápidamente resolutivo, sin intentar otras modalidades de tratamiento antes.

¿Todos los pacientes con Peyronie pueden operarse?
La respuesta es no. Una condición excluyente para poder realizar un tratamiento quirúrgico para la enfermedad de Peyronie es tener una curvatura estable.
Curvatura «estable»
Un paciente que tiene una curvatura que ya no duele y no ha cambiado de características por al menos 6 meses es un paciente que no seguirá empeorando su curvatura.
Dicho de otra manera, la cirugía corregirá la curva y el resultado será sostenido en el tiempo.
Curvatura «inestable» o «fase aguda»
Si el paciente tiene una curvatura de inicio reciente, o ha experimentado cambios en las últimas semanas, tiene una curvatura «cambiante».
Operar ese paciente en ese momento implica corregir algo que todavía no se ha establecido por completo, y de seguro volverá a curvarse en el postoperatorio.
¿Qué riesgos tiene la cirugía para Enfermedad de Peyronie?
Además de tener una curvatura estable, el paciente que es candidato a una operación para la Enfermedad de Peyronie debe aceptar los riesgos asociados a este tipo de cirugías.
El objetivo de la cirugía de Peyronie no es enderezar por completo el pene, sino que el paciente recupere funcionalidad, ya que intentar rectificar por completo el pene puede generar secuelas innecesarias. En este sentido, «lo perfecto es enemigo de lo bueno».
En pacientes que son tratados mediante corporoplastia con injerto existe la posibilidad de que el injerto se retraiga o se encoja, generando una nueva curvatura sobre un pene cuya curvatura había sido debidamente corregida previamente.
Una consecuencia de ciertas técnicas es el acortamiento del pene. Pero no es la cirugía la que acorta el pene, sino la misma enfermedad de Peyronie. Lo que hace el cirujano a menudo es acortar el lado no afectado por la curvatura para compensar la desviación.
Algunas técnicas correctivas para Peyronie conllevan cierto riesgo de empeorar la función eréctil del paciente. Las técnicas implicadas suelen ser las de corporoplastia con injerto y es por ello que en general se indican en pacientes con una muy buena función eréctil preparatoria.
Dependiendo de la técnica empleada, a menudo debemos separar los nervios que dan sensibilidad al pene para poder identificar y tratar la placa de Peyronie. En esta maniobra, pueden dañarse algunas fibras nerviosas y puede notarse menor sensibilidad al tacto luego de la operación.
¿Qué tipos de técnicas quirúrgicas existen?
La cirugía para la Enfermedad de Peyronie se clasifica en 3 tipos: cirugía que acorta el lado sano, cirugía que elonga el lado enfermo y cirugía protésica.
Cirugía que acorta el lado sano
El primer y más común procedimiento quirúrgico desarrollado para la corrección de la curvatura del pene es la «plicatura«.
El cirujano realiza un frunce (plicatura) en el lado sano del pene (es decir, aquel que no tiene placa fibrosa) para compensar la curvatura generada por la placa
La consecuencia más evidente de las técnicas de plicatura es el acortamiento del pene. El lado afectado por la placa ya es más corto por el solo hecho de tener una placa. Al realizar un frunce en el lado sano estaremos acortando también el lado sano hasta el punto en que la curvatura se compense.
Pacientes con curvaturas no complejas ni muy acentuadas, con poca o ninguna deformidad asociada, que pueden tolerar la pérdida de algunos centímetros de longitud del pene.
Técnicas de plicatura
Existen diversas técnicas de plicatura, ninguna significativamente superior a la otra. Cada cirujano adopta la técnica que más cómoda le resulta realizar. Algunos ejemplos son:
Cirugía que elonga el lado enfermo
Esta cirugía se basa en el principio opuesto a la plicatura: tratar el lado del pene que está afectado por la curvatura, trabajando directamente sobre la placa.
El cirujano realiza una incisión sobre la placa. Sobre esa brecha generada al abrir la placa se coloca un injerto, es decir, un tejido externo para tapar esa brecha y de esta manera rectificar la curvatura recuperando algo de la longitud perdida por efecto de la placa.
La técnica de injerto trata el acortamiento generado por la enfermedad de Peyronie, ya que amplía el lado enfermo con un parche. Sin embargo, el acto de abrir el tejido eréctil del pene conlleva cierto riesgo de disfunción eréctil postoperatoria, por más bien suturado y hermético que haya quedado el parche.
Pacientes con curvaturas severas y complejas, con deformidad asociada (en «reloj de arena»), pero que tienen buena función eréctil preoperatoria.
Cirugía protésica
Esta técnica es para un grupo selecto de pacientes: aquellos que tienen una curvatura y disfunción eréctil, y que desean tratar las dos condiciones con una sola cirugía.
La colocación de una prótesis de pene permite resolver la disfunción eréctil severa al mismo tiempo que corrige la curvatura, ya que al colocar la prótesis el cirujano «moldea» manualmente la curvatura y la rectifica.
Colocar una prótesis es una técnica irreversible para el tratamiento de la disfunción eréctil. Es decir, si la prótesis presenta una infección o un fallo mecánico, solo puede mantenerse la función eréctil si una prótesis es recambiada por otra.
Pacientes con disfunción eréctil que desean resolver las dos patologías (la disfunción y la enfermedad de Peyronie) con una sola cirugía.
Situaciones especiales
Elegir una técnica quirúrgica por sobre otra en la Enfermedad de Peyronie a veces se ve dificultado por ciertas características del paciente y su afección. De este modo, existen situaciones especiales que requieren tratamientos especiales.
Los pacientes con deformidad «en reloj de arena» se benefician de la corporoplastia con injerto. Sin embargo, en casos con disfunción eréctil puede ser necesario combinar ese procedimiento con una prótesis. Alternativamente, puede optarse por una plicatura aún a sabiendas de que esta técnica corregirá la curva pero no la deformidad.
En pacientes con buena función eréctil preoperatoria, suele indicarse la corporoplastia con injerto. En pacientes con disfunción eréctil, suele forzarse la indicación de una plicatura (para no empeorar aún más la disfunción) o bien se indica la colocación de una prótesis peniana.
Algunos pacientes presentan placas fibrosas que adquieren consistencia de hueso. En este grupo, puede ser necesaria la remoción completa de la placa (en lugar de solo abrirla y colocar un parche en medio), aumentando notoriamente el riesgo de experimentar disfunción eréctil postoperatoria.
La curvatura hacia abajo (ventral) es de las menos frecuentes y suele ser más desafiante. Dependiendo de la técnica empleada, puede ser necesario movilizar la uretra, estructura que se encuentra en la cara inferior (ventral) del pene.
Ya me operé por Peyronie, ¿qué debo hacer ahora?
Una vez que ha disminuido la inflamación local de los tejidos, los pacientes operados por Enfermedad de Peyronie deben seguir protocolo de rehabilitación específico para mejorar las probabilidades de que la cirugía haya sido resolutiva.
El paciente deberá permanecer en reposo sexual por aproximadamente 6 semanas, para ayudar a que los tejidos cicatricen. Los primeros días el paciente también deberá aplacar aquellas erecciones que pueda tener de forma involuntaria o por reflejo.
Al momento del alta el paciente recibirá indicaciones de tomar inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (tadalafil 5 mg diario) aunque no tenga disfunción eréctil (salvo que medien contraindicaciones). El objetivo es mejorar la oxigenación de los tejidos del pene para facilitar un proceso de cicatrización efectivo y saludable.
El uso de dispositivos de vacío y los estiramientos manuales del pene permiten disminuir las probabilidades de que el injerto utilizado en técnicas de corporoplastia experimente una retracción y se encoja. La retracción del injerto es un problema, ya que puede generar que la curvatura vuelva a aparecer.
¿Por qué es fundamental acudir a un especialista en urología reconstructiva?
La enfermedad de Peyronie, cuando requiere tratamiento quirúrgico, puede ser una patología compleja y técnicamente exigente. Un enfoque inadecuado puede asociarse con resultados funcionales inadecuados, y puede hacerte perder tiempo y dinero.
Un urólogo especializado en cirugía reconstructiva genitourinaria está especialmente entrenado en la realización de cirugías correctivas para Enfermedad de Peyronie.
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Fuentes y referencias médicas
- Chierigo F, Fallara G, Tozzi M, Salonia A, Ferro M et al. Guideline of guidelines: Peyronie’s disease. BJU Int. 2026 May;137(5):770-782. doi: 10.1111/bju.70201
- EAU guidelines on sexual and reproductive health. Disponible en: https://uroweb.org/guidelines/sexual-and-reproductive-health/related-content
