Incontinencia urinaria de esfuerzo en mujeres

Las incontinencia urinaria de esfuerzo afecta a 1 de cada 3 mujeres adultas. En esta página encontrarás más información acerca de ella, cómo se diagnostica y trata y por qué no debe considerarse una situación inevitable o normal.

La incontinencia de esfuerzo es definida por la International Continence Society como la fuga involuntaria de orina que ocurre ante un estrés físico que ejerce presión sobre la vejiga (por ejemplo, toser, estornudar, reír, hacer ejercicio o levantar objetos pesados).

En personas predispuestas, cuando esta presión sobre la vejiga excede la capacidad del esfínter de permanecer cerrado (contraído), dicha presión «vence» al esfínter y genera un escape de orina.

No es el único tipo de incontinencia urinaria que existe. A menudo se producen fugas de orina que no están precedidas de esfuerzos. Poder identificar esta situación es importante para poder ofrecer un tratamiento correcto.

mujer con incontinencia urinaria

Inicialmente, existen dos mecanismos posibles para que se produzcan pérdidas de orina ante los esfuerzos en mujeres. Ambos mecanismos pueden coexistir en distintos grados en una misma paciente, lo que explica la variabilidad clínica y terapéutica.

Existen múltiples factores que pueden contribuir a que los músculos del piso pelviano en la mujer pierdan su capacidad de «sostén».

Existen múltiples situaciones que pueden afectar el normal funcionamiento del esfínter y la coordinación entre su funcionamiento y las órdenes que le brinda el sistema nervioso.

Además de los esfuerzos cotidianos (reirse, estornudar, toser o algún tipo de actividad que demande hacer fuerza), la incontinencia urinaria de esfuerzo es más probable en aquellas mujeres que tienen otros factores que contribuyen a generar aumentos en la presión vesical que logran vencer la resistencia del esfínter y producir escapes de orina.

En el diagnóstico de la incontinencia urinaria de esfuerzo resulta crucial descartar patologías asociadas que puedan modificar el tratamiento, así como también descartar otros mecanismos de incontinencia con tratamientos completamente diferentes.

A medical professional in a white coat examines a clipboard with patient documents.

Un completo interrogatorio nos permite identificar mecanismos y causas probables de la incontinencia, como también nos permite saber si se trata de un caso no complejo o complejo (ver más adelante).

A modern hospital examination room featuring medical equipment and clean furnishings.

Evaluación de la zona genital para detectar las pérdidas de orina, su magnitud, descartar la presencia de prolapso asociado y evaluar la movilidad de la uretra.

Captura de una ecografía urinaria en la cual se mide el residuo postmiccional

Este estudio es útil para evaluar si la vejiga se vacía de forma completa. Aunque resulte llamativo, hay personas que tienen fugas de orina pero no vacían bien la vejiga. Es importante descartar esta situación con una ecografía debido a que cambia radicalmente el tratamiento.

Imagen de estudio urodinamico - Jordán Scherñuk

Tiene el objetivo de evaluar el comportamiento de la vejiga durante el llenado y durante su vaciado, al mismo tiempo que intenta reproducir los síntomas que experimenta el paciente.

Es importante diferenciar estas pérdidas de otras formas de incontinencia urinaria y de condiciones urológicas o ginecológicas que pueden producir síntomas similares.

La European Association of Urology ha propuesto una clasificación clínica de la incontinencia de esfuerzo femenina que permite orientar el abordaje terapéutico.

En esta sección nos limitaremos a hablar del tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo «no compleja», que es aquella en donde el tratamiento resulta más «lineal» o estandarizado.

El tratamiento de la incontinencia de esfuerzo no se limita a intentar corregir las pérdidas, sino que también resulta crucial detectar factores a corregir para reducir las chances de que fracase el tratamiento.

El tratamiento no quirúrgico de la incontinencia de esfuerzo en ocasiones ayuda a evitar una cirugía.

Por otra parte, existen terapias emergentes que actualmente resultan controvertidas. Para quienes buscan un análisis técnico profundo, he escrito un artículo científico sobre la controversia del láser vaginal para incontinencia urinaria.

Nota: Es un texto técnico dirigido a la comunidad médica, pero útil si buscas entender por qué la evidencia actual no respalda su uso.

Existen diversas cirugías que pueden realizarse para corregir la incontinencia cuando el tratamiento no quirúrgico no logra alcanzar el efecto deseado o las pérdidas son tan intensas que afectan severamente la calidad de vida.

En aquellas pacientes que no han obtenido una mejoría adecuada con el tratamiento conservador —que debe incluir el entrenamiento de los músculos del piso pelviano—, se deben ofrecer las distintas opciones quirúrgicas disponibles, cuando estén indicadas, explicando de forma clara las ventajas, limitaciones y posibles riesgos de cada procedimiento.

Recientemente realicé una rotación clínica en un centro de referencia en incontinencia y prolapso en Londres, Reino Unido. Si quiere saber qué motivó mi visita y qué aprendí, puede leer el siguiente artículo.

Nota: Es un texto técnico dirigido tanto a la comunidad médica como a pacientes. Puede contener términos técnicos.

Aunque la incontinencia urinaria de esfuerzo es una condición frecuente en la población femenina y su prevalencia aumenta con la edad, el embarazo y la menopausia, no debe considerarse una consecuencia normal ni inevitable de estos procesos

¿Por qué acudir a un especialista en cirugía reconstructiva?

La evaluación de la incontinencia urinaria de esfuerzo puede requerir la participación de un especialista en cirugía reconstructiva. Esta área de la urología se centra en el estudio detallado de la anatomía, la función y las alteraciones estructurales que afectan los mecanismos de continencia. Su intervención resulta especialmente pertinente en presencia de factores como cirugías previas, radioterapia, alteraciones anatómicas complejas o sospecha de deficiencia esfinteriana intrínseca, situaciones en las que la selección del abordaje terapéutico puede beneficiarse de un conocimiento amplio de las distintas opciones reconstructivas disponibles.

Si es de Bahía Blanca o la región y busca una evaluación especializada para incontinencia urinaria de esfuerzo, puede contactarme haciendo click aquí.

Página en inglés elaborada por la Asociación europea de Urología con información dirigida a pacientes sobre incontinencia urinaria de esfuerzo en mujeres.

Información para pacientes disponible en español, elaborada por la Asociación de Urología de Norteamérica (American Urological Association) junto con la Confederación Americana de Urología.

Información para pacientes disponible en español elaborada por la Asociación Internacional de Uroginecología (IUGA)

Preguntas frecuentes

¿Por qué se produce la incontinencia urinaria de esfuerzo en mujeres?

Existen dos mecanismos principales: la debilidad del piso pelviano, que pierde su función de sostén de la vejiga y la uretra, y la disminución de la función del esfínter, que deja de cerrar adecuadamente. Ambos mecanismos pueden actuar de forma independiente o combinada.

¿Cuáles son las causas más frecuentes del debilitamiento del piso pelviano?

El piso pelviano puede debilitarse por antecedentes de embarazo y parto vaginal, cambios hormonales asociados a la menopausia y la disminución de estrógenos. También pueden influir enfermedades del tejido conectivo y traumatismos de la pelvis.

¿Qué situaciones pueden afectar el funcionamiento del esfínter urinario?

El esfínter puede verse afectado por enfermedades neurológicas de la columna baja, cirugías previas en la pelvis o a través de la vagina, radioterapia y traumatismos severos que lesionen los nervios encargados de su funcionamiento.

¿Qué diferencia hay entre incontinencia de esfuerzo “no compleja” y “compleja”?

La incontinencia de esfuerzo no compleja se presenta en mujeres sin cirugías previas, sin radioterapia, sin enfermedades neurológicas ni prolapso genital. La forma compleja incluye alguno de estos antecedentes y requiere una evaluación y tratamiento más personalizados.

¿Existen tratamientos no quirúrgicos para la incontinencia de esfuerzo?

Sí. En casos seleccionados se puede indicar rehabilitación del piso pelviano con biofeedback o tratamiento farmacológico con duloxetina, aunque este último tiene un éxito limitado y se utiliza principalmente cuando se busca evitar una cirugía.

¿Cuándo se indica un tratamiento quirúrgico?

La cirugía se considera cuando las pérdidas son importantes, afectan la calidad de vida o no responden al tratamiento conservador. Existen diferentes técnicas, siendo el sling mediouretral el procedimiento más utilizado, junto con otras opciones según cada caso.

¿La incontinencia urinaria de esfuerzo debe considerarse normal con el paso de los años?

No. Aunque es frecuente, la incontinencia urinaria de esfuerzo no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Se trata de una condición médica que puede evaluarse y tratarse adecuadamente.