Vejiga hiperactiva
La vejiga hiperactiva puede interferir significativamente en la vida cotidiana. Sin embargo, es fundamental entender que no es algo de lo que deba avergonzarse. Se trata de una condición médica para la cual se ha descrito un camino claro hacia la búsqueda de una mejoría.
¿Qué es la vejiga hiperactiva?
La vejiga hiperactiva es un conjunto de síntomas que se presentan mientras la vejiga se llena y cambian la manera en la que usted orina.
Esto puede afectar a las personas de diferentes maneras:
- Algunas sentirán la necesidad más urgente de ir al baño
- Otras se despertarán muchas veces por la noche
- Otras incluso perderán algo de orina de camino al baño.
Vivir con vejiga hiperactiva es un desafío. Además de las molestias físicas que provoca, las interrupciones en la rutina diaria pueden afectar seriamente el bienestar emocional.

¿Cómo funciona la vejiga?
Entender el funcionamiento normal de la vejiga le ayudará a comprender cómo se producen los síntomas de la vejiga hiperactiva.
La vejiga almacena la orina a bajas presiones
La vejiga es el órgano que almacena la orina. En la medida que se llena, sus paredes se estiran como un globo. Esto ayuda a que pueda almacenar en promedio 500 ml de orina sin sufrir grandes aumentos de la presión en su interior.
La vejiga y el cerebro están en sintonía
El sistema nervioso sensa el contenido de la vejiga mientras se llena. Habitualmente obtenemos un «primer aviso» de que la vejiga se llena alrededor de los 150 ml y un nuevo aviso cuando está más llena.
La vejiga tiene un músculo que se contrae para vaciarla
Cuando queremos orinar (y el ambiente es socialmente apropiado), le enviamos una orden al esfínter urinario para relajarse y al músculo de la vejiga para contraerse. De esta manera, expulsamos la orina.
Con vejiga hiperactiva, no se puede a esperar para orinar
Con vejiga hiperactiva, sentimos urgencia para orinar, incluso cuando no está realmente llena. A veces, se da por una vejiga muy sensible, pero otras veces porque la vejiga se contrae sin nuestro permiso.
¿Por qué se producen los síntomas de vejiga hiperactiva?
Una persona que tiene síntomas de vejiga hiperactiva puede tenerlos por alguno de los siguientes mecanismos (o una combinación de mecanismos)
Aumento en la sensibilidad de la vejiga
Una vejiga que detecta demasiado pronto su llenado y desencadena un deseo de querer orinar a pesar de tener poco contenido.
Contracciones involuntarias de la vejiga
El músculo de la vejiga lo contraemos a voluntad, solo cuando queremos orinar. Sin embargo, hay personas en quienes este músculo se contrae de forma autónoma, cuando él quiere, y a menudo con mayor intensidad que lo normal.
Aproximadamente 1 de cada 2 personas con vejiga hiperactiva tiene estas contracciones.
¿Qué tan frecuente es la vejiga hiperactiva?

La vejiga hiperactiva es un síndrome frecuente en la población general. Un estudio reciente, concluyó que afecta a 2 de cada 10 personas.

En el transcurso de los años, la prevalencia mundial aumentó, desde un 18% en 2000-2005 a 24% en 2021-2024.

La vejiga hiperactiva puede ocurrir en hombres y en mujeres, aunque es algo más frecuente en mujeres (22% vs 16%).

La vejiga hiperactiva puede ocurrir a cualquier edad (incluso en niños) pero es más frecuente y más severa en personas mayores de 60 años.
¿Cómo se manifiesta la vejiga hiperactiva?
El síntoma que define a la vejiga hiperactiva es la urgencia para orinar: una necesidad repentina e intensa, difícil de postergar. Frecuentemente (aunque puede no ocurrir), se asocia con uno o más de los siguientes síntomas.
Incontinencia urinaria de urgencia
Pérdida involuntaria de orina que sucede luego de experimentar el deseo brusco de querer orinar. No todas las personas con vejiga hiperactiva tienen incontinencia y no toda incontinencia con síntomas de vejiga hiperactiva es incontinencia de urgencia.
Micción frecuente
Aumento en la cantidad de veces que orina por día, respecto a lo que previamente usted consideraba «normal». Es importante conocer el volumen de cada micción y el volumen de líquidos que ingiere para saber si lo que siente es normal o anormal.
Nocturia
Despertarse más de una vez durante la noche por el deseo de querer orinar. No debe confundirse con levantarse a orinar por no poder dormirse (insomnio). El deseo de querer orinar debe despertarlo.
La definición universal y mundialmente más aceptada del síndrome de vejiga hiperactiva es aquella formulada por la Sociedad Internacional de Continencia (ICS, por sus siglas en inglés).
Esta definición considera que las personas con vejiga hiperactiva tendrán una afección sin causa aparente. Es decir, la presencia del síndrome de vejiga hiperactiva en ausencia de cualquier otro factor o enfermedad OBVIA que pueda justificarlo.
¿Qué no es vejiga hiperactiva?
Teniendo en cuenta la definición que mencionamos de vejiga hiperactiva, podemos identificar situaciones que no constituyen vejiga hiperactiva.
Infección urinaria, piedras o pólipos en la vejiga
Estas afecciones suelen generar síntomas muy similares o idénticos a los de la vejiga hiperactiva.
Poliuria nocturna
Producir mucho volumen de orina por la noche. Más común en personas con trastornos del sueño, enfermedades cardiovasculares, entre otros.
Vejiga neurogénica
La disfunción de la vejiga por enfermedades neurológicas merece una consideración aparte. No siempre es exclusivamente hiperactiva.
¿Cómo se diagnostica la vejiga hiperactiva?
El diagnóstico de vejiga hiperactiva necesita de ciertos elementos que están dirigidos a confirmar o descartar situaciones que pueden simular una vejiga hiperactiva.

Historia clínica
Tipo, duración, gravedad de los síntomas, existencia de síntomas diferentes que alerten sobre otras posibles causas. Antecedentes médicos, medicamentos que toma y cómo es un día habitual en su vida en términos de alimentación e ingesta de líquidos.

Cartilla miccional
Ni más ni menos que un registro de la cantidad y tipo de líquidos que ingiere y la cantidad de orina que elimina durante 2 o 3 días. Este registro, aunque sencillo, aporta información muy relevante: número de veces que va al baño, cantidad de orina que hace cada vez, por la noche, durante el día, etc.

Ecografía y análisis de orina
Esta combinación de estudios es básica para comenzar a estudiar una persona con síntomas de vejiga hiperactiva ¿El objetivo? Evaluar si la vejiga se vacía por completo después de orinar y buscar activamente indicios de infección urinaria y/o sangre en la orina.

Estudio urodinámico
Tiene el objetivo de evaluar el comportamiento de la vejiga durante el llenado y durante su vaciado, al mismo tiempo que intenta reproducir los síntomas que experimenta el paciente.
¿Cómo se trata la vejiga hiperactiva?
El tratamiento de la vejiga hiperactiva suele realizarse de forma escalonada, según la respuesta del paciente a los síntomas. Sin embargo, las expectativas del paciente pueden necesitar de «saltearse» algunos escalones en favor de otros.
Existen diversas opciones para tratar la vejiga hiperactiva, y algunas personas pueden sentirse abrumadas por la cantidad de opciones.
Quizás prefiera dejar las decisiones en manos de su médico. Sin embargo, participar en la elección de su tratamiento le ayudará a encontrar el que mejor se adapte a sus necesidades y a su vida diaria.
Medidas básicas y generales
Existen medidas no farmacológicas ni quirúrgicas que pueden emplearse como primera medida para el tratamiento de los síntomas de vejiga hiperactiva y que pueden ser suficientes para conseguir un alivio significativo.
Cambios en el estilo de vida
Principalmente tres medidas han demostrado ser útiles para aliviar los síntomas de vejiga hiperactiva: bajar el exceso de peso, dejar de fumar, consumir menos cafeína.
Micciones regladas y reeducación vesical
Las micciones regladas implican ir a orinar a intervalos fijos de tiempo, mientras que la reeducación vesical implica postponer la ida al baño por unos minutos, aumentando gradualmente el tiempo entre las visitas al baño para mejorar el control de la vejiga.
Terapia cognitivo-conductual
Busca analizar o cambiar los pensamientos asociados a la sensación de urgencia, utilizando técnicas como la distracción mental (la más común), la relajación y el mindfulness.
Tratamiento farmacológico
Existen algunos tratamientos con medicamentos que pueden ayudar a reducir los síntomas de vejiga hiperactiva e incluso la incontinencia urinaria de urgencia.
Tratamiento de la urgencia para orinar
Medicamentos como los anticolinérgicos (solifenacina, darifenacina, trospio, etc) o los agonistas beta (mirabegron) pueden reducir los episodios de urgencia para orinar, su intensidad y las pérdidas asociadas. Pueden indicarse solos o combinados entre sí.
Tratamiento de la atrofia genital
Realizar un tratamiento con estrógenos locales en la zona de la vulva y la vagina (mediante óvulos o crema) podría ayudar a mejorar los síntomas de vejiga hiperactiva en mujeres que tienen atrofia genital asociada luego de la menopausia.
Tratamiento físico
Los tratamientos «físicos» a menudo son ofrecidos al inicio del tratamiento, debido a que suelen ser bien tolerados.
Rehabilitación del piso pelviano / Biofeedback
Un programa de entrenamiento de fuerza sobre la musculatura del piso de la pelvis podría mejorar la urgencia, inhibir las contracciones involuntarias de la vejiga y reducir las pérdidas de orina. Este programa debe ser realizado por expertos en Kinesiología del piso pelviano y puede incluir estimulación directa sobre los músculos para ayudar a tomar conciencia de los mismos (Biofeedback).
Neuroestimulación tibial
Este tratamiento se realiza con una aguja de acupuntura que se coloca en el tobillo y sobre la cual se conecta un electrodo que envía una pequeña corriente eléctrica al nervio tibial (un nervio de la pierna). Se ha demostrado que este nervio tiene un origen común con los nervios que llegan a la vejiga y estimularlo puede corregir los síntomas. Se requieren sesiones de 20-30 minutos cada una.
Por otra parte, existen terapias emergentes de neuroestimulación que actualmente están en fase experimental, pero que en un futuro cercano podrían cambiar las reglas del juego haciendo este tratamiento más «portable». Para quienes buscan una referencia, he escrito un artículo sobre lo aprendido en el congreso EAU26 sobre los desarrollos en neuromodulación.
Nota: Es un texto técnico dirigido a la comunidad médica.
Tratamiento quirúrgico mínimamente invasivo
Si bien la mayoría de los pacientes puede responder a las terapias descritas con anterioridad, en caso de no mejorar, no tolerar los otros tratamientos o buscar una solución más rápida, puede intentarse alguno de los siguientes tratamientos.
Botox intravesical
La inyección de Botox en la vejiga tiene un efecto paralizante de la misma. Con esto se busca que la vejiga no se contraiga cuando quiere y usted pueda ganar autonomía.
Estas inyecciones se realizan mediante endoscopía (es decir utilizando un telescopio que nos permite mirar en el interior de su vejiga ingresando desde el conducto por donde sale la orina) y deben repetirse cada 6 a 12 meses.
Neuromodulación sacra
Este procedimiento consiste en la implantación de un «marcapasos» para la vejiga, en la zona del glúteo. Su colocación se hace en dos etapas: una primer etapa de prueba (en la cual se implanta un electrodo transitorio para evaluar la respuesta en el transcurso de varios días) y una segunda etapa de implante definitivo (en caso de que durante la etapa de prueba se haya demostrado mejoría de los síntomas).
Tratamiento quirúrgico reconstructivo
En pacientes que no responden a ningún tratamiento o quienes tengan alteraciones anatómicas severas de la vejiga, puede ser necesaria una cirugía reconstructiva mayor.
Ampliación vesical
En pacientes que tienen vejigas muy pequeñas, rígidas, «acartonadas» (en ocasiones producto de múltiples tratamientos previos o radioterapia) puede ser necesario aumentar la capacidad de la vejiga con un parche de intestino delgado para poder tratar los síntomas de hiperactividad.
Ostoma urinario
En pacientes que tengan vejigas muy enfermas y no estén en condiciones o no deseen realizarse una ampliación vesical puede realizarse una especie de «ano contra natura» pero de orina para que la orina sea recolectada en una bolsa que se cambia periódicamente.
¿Por qué la vejiga hiperactiva no es una situación normal ni inevitable?
Aunque la vejiga hiperactiva es una condición frecuente en la población y su prevalencia aumenta con la edad y la menopausia, no debe considerarse una consecuencia normal ni inevitable de estos procesos.
Su alta prevalencia no implica que forme parte del funcionamiento fisiológico normal del tracto urinario inferior.
Su aparición refleja una alteración de mecanismos de regulación del comportamiento de la vejiga.
Puede ser diagnosticada de forma precisa y tratada con métodos orientados a corregir los síntomas.
¿Por qué acudir a un especialista en cirugía reconstructiva?
La evaluación de la vejiga hiperactiva puede requerir la participación de un especialista en cirugía reconstructiva en situaciones muy concretas.
Esta área de la urología se centra en el estudio detallado de la anatomía, la función y las alteraciones estructurales que afectan los mecanismos de continencia. Su intervención resulta especialmente pertinente en presencia de factores como cirugías previas, radioterapia o alteraciones anatómicas complejas, situaciones en las que la selección del abordaje terapéutico puede beneficiarse de un conocimiento específico en reconstrucción.
Si es de Bahía Blanca o la región y busca una evaluación especializada para vejiga hiperactiva, puede contactarme haciendo click aquí.

¿Más información sobre vejiga hiperactiva?
Página en inglés elaborada por la Asociación europea de Urología con información dirigida a pacientes sobre vejiga hiperactiva.
Información para pacientes disponible en español, elaborada por la Asociación de Urología de Norteamérica (American Urological Association) junto con la Confederación Americana de Urología.
Guía para ayudar a los pacientes a elegir el tratamiento más adecuado para vejiga hiperactiva.
