Incontinencia urinaria
La incontinencia urinaria afecta a millones de personas en el mundo y puede generar frustración y vergüenza a quienes la padecen. En esta página encontrarás información acerca de los tipos de incontinencia de orina que existen, incluyendo sus causas, su diagnóstico y sus tratamientos.
¿Qué es la incontinencia urinaria?
La incontinencia urinaria es definida como la fuga involuntaria de orina. Es decir, la persona que la padece ha perdido el control total sobre sus micciones.
Existen distintos tipos de incontinencia y distintas causas, pero existen tratamientos efectivos para ayudarte a mejorar tu calidad de vida.

¿Qué tan frecuente es la incontinencia urinaria?
La incontinencia de orina es un problema serio de salud a nivel mundial, teniendo en cuenta la alta prevalencia y los altos costos asociados a su tratamiento.

La incontinencia urinaria afecta a ambos sexos, pero las mujeres son afectadas con mayor frecuencia. Aproximadamente el 25 – 45% de ellas la padece.

Si bien es menos frecuente, la incontinencia de orina en hombres no es una rareza: por cada 2 mujeres con incontinencia hay 1 hombre que la padece.

Aproximadamente 423 millones de personas a nivel mundial han presentado incontinencia urinaria en los últimos años.

En Europa, los costos asociados a la incontinencia han sido de € 69.2 billones en 2023, y de € 80.0 billones al considerar los costos por contratación de cuidadores.
¿Qué aumenta el riesgo de tener incontinencia?
Existen distintos factores de riesgo para presentar algún tipo de incontinencia. Algunos afectan a ambos sexos por igual, mientras que otros son exclusivos de uno u otro sexo.
Factores de riesgo comunes
Edad, obesidad, constipación, tabaquismo, enfermedades neurológicas, radioterapia, exceso de cafeína, alcohol y picantes.
Factores de riesgo en mujeres
Embarazo y parto vaginal, menopausia, cirugías ginecológicas.
Factores de riesgo en hombres
Hiperplasia prostática benigna, cáncer de próstata, cirugía para ambas condiciones.
¿Qué tipos de incontinencia urinaria existen?
Existen diferentes tipos de incontinencia urinaria. Todas pueden ocurrir tanto en hombres como en mujeres. Identificar el tipo es clave para elegir el tratamiento adecuado.
Incontinencia urinaria de esfuerzo
Es la fuga de orina que ocurre por un estrés físico que ejerce presión sobre la vejiga (por ejemplo, toser, estornudar, reír, hacer ejercicio o levantar objetos pesados).
Suele asociarse a situaciones concretas. Las causas más frecuentes son: cirugía o radioterapia por cáncer de próstata y cirugía por próstata agrandada
Suele deberse a un debilitamiento de las estructuras de soporte del piso pelviano, aunque en ocasiones también puede coexistir un debilitamiento del esfínter.
Incontinencia urinaria de urgencia
En estos casos, la pérdida de orina es precedida por una necesidad repentina e intensa de orinar, difícil de controlar o posponer. Las causas de esta afección suelen afectar tanto a hombres como a mujeres.
Es un síndrome clínico que puede tener múltiples causas. Se define por la presencia de un deseo de orinar repentino, imperioso y difícil de postergar (urgencia miccional).
En aproximadamente el 50% de los pacientes con vejiga hiperactiva, la vejiga presenta «cortocircuitos» que hacen que se contraiga a voluntad, aunque no le demos la orden de hacerlo.
Incontinencia urinaria mixta
Ocurre cuando se combinan los mecanismos de incontinencia por esfuerzo con incontinencia de urgencia. En ocasiones, hay un componente que predomina sobre el otro.
Otras posibles causas de incontinencia
Existen otras situaciones que pueden generar incontinencia urinaria que pueden confundir el diagnóstico.
Incontinencia por rebosamiento
Esta pérdida de orina sucede cuando la vejiga no se vacía completamente, acumula orina y «rebalsa» su contenido. El principal problema del paciente no es la incontinencia, sino que no puede orinar.
Incontinencia funcional
Esta incontinencia es la que se produce cuando el paciente tiene impedimentos o barreras para llegar al baño. Por ej., un adulto mayor con movilidad reducida que tiene el baño lejos de la habitación.
Comunicaciones anormales entre estructuras
Múltiples anomalías estructurales pueden ocasionar incontinencia. Desde haber nacido con una desembocadura anormal de los uréteres hasta tener una secuela luego de una cirugía pelviana (fístulas).
¿Cómo se evalúa la incontinencia de orina?
Realizar una correcta evaluación del paciente que consulta por incontinencia es esencial para poder definir el mejor tratamiento para cada caso.

Historia clínica
Un completo interrogatorio nos permite identificar mecanismos y causas probables de la incontinencia, como también evaluar su severidad y la presencia de síntomas asociados.

Examen físico
Evaluación de la zona genital para detectar las pérdidas de orina y su magnitud y examen físico abdominal para descartar un globo vesical (vejiga completamente llena y palpable).

Cartilla miccional
Es un registro que permite estimar el número de veces que el paciente orina de día y de noche, la cantidad de orina que hace cada vez, el volumen de líquidos que ingiere y el nivel de apremio que padece cada vez que presenta deseos de orinar.

Análisis de orina
Útil para detectar parámetros que indiquen inflamación o sangrado microscópico en la orina (glóbulos blancos y rojos), así como la presencia de bacterias.

Ecografía urinaria pre y post miccional
Útil para evaluar si la vejiga se vacía de forma completa. También, permite detectar patología que puede confundir el diagnóstico (por ejemplo, presencia de piedras o pólipos en la vejiga).

Estudio urodinámico
Tiene el objetivo de evaluar el comportamiento de la vejiga durante el llenado y durante su vaciado, al mismo tiempo que intenta reproducir los síntomas que experimenta el paciente.

Cistoscopía
Estudio que permite evaluar el estado del revestimiento interno de la vejiga y el grado de coaptación del esfínter urinario. Se realiza en casos selectos.
