10 Mitos Sobre La Enfermedad de Peyronie (y sus realidades)
Introducción
Para muchos hombres, notar por primera vez una curvatura en el pene durante la erección no genera solo una duda médica, sino un silencio.
Ese silencio tiene un costo: deja espacio libre para que circulen mitos que generan miedo innecesario, retrasan la consulta o, peor aún, llevan a intentar «soluciones» caseras que pueden empeorar el cuadro o a consultar a centros que prometen soluciones sin un fundamento científico sólido.
Dado que los problemas relacionados con la Enfermedad de Peyronie rara vez se discuten con naturalidad, aquí abordamos algunos de los mitos más comunes.
Si aún no sabe de qué hablamos cuando hablamos de «enfermedad de Peyronie» (incluyendo su definición, causas y tratamiento) lo invito a leer la siguiente página sobre Enfermedad de Peyronie.
Mito 1: «Tener una curvatura en el pene significa que tengo Peyronie».
No necesariamente. Existen curvaturas congénitas, presentes desde la adolescencia, que no se asocian a placas fibrosas ni a dolor y que responden a un mecanismo completamente distinto. La Enfermedad de Peyronie se caracteriza por la aparición de una placa de tejido cicatricial y, habitualmente, un curso en dos fases bien diferenciadas. Diferenciar ambas situaciones es clave, porque el enfoque terapéutico puede variar.
Mito 2: «Es una enfermedad venérea o contagiosa».
Este es uno de los mitos que más ansiedad genera, y es completamente falso. La Enfermedad de Peyronie no se genera ni se transmite por contacto sexual ni de ninguna otra forma. Se origina por una respuesta de cicatrización exagerada frente a microtraumatismos repetidos en la túnica que envuelve al pene, en hombres con cierta predisposición a cicatrizar «de más».
Mito 3: «Es un tumor o algo relacionado con el cáncer».
Tampoco. La placa de Peyronie es tejido fibroso, benigno, no un crecimiento canceroso. Es comprensible que palpar una zona dura genere alarma, pero esta condición no guarda relación con procesos oncológicos.
Mito 4: «Me pasa solo a mí, es rarísimo».
La Enfermedad de Peyronie afecta a aproximadamente 9 a 10 de cada 100 hombres adultos, y es más frecuente a partir de los 50 años, aunque puede aparecer antes de los 30. La cifra real probablemente sea mayor, ya que muchos pacientes no consultan por vergüenza. Si le está pasando a usted, no está solo.
Mito 5: «Si tengo curvatura, tengo que operarme ya».
La cirugía no se indica en la fase aguda. Mientras la curvatura sigue cambiando o hay dolor presente, operar implica corregir algo que todavía no terminó de estabilizarse, con alto riesgo de que la curva reaparezca. La cirugía se reserva para la fase estable, es decir, cuando la curvatura no ha cambiado ni ha habido dolor durante al menos 6 meses.
Mito 6: «Puedo resolverlo con estiramientos, vitaminas o suplementos caseros».
No existen ejercicios caseros con eficacia comprobada para la Enfermedad de Peyronie, y realizar maniobras de estiramiento por cuenta propia puede empeorar la curvatura o generar lesiones adicionales. Las terapias de tracción existen, pero deben aplicarse con dispositivos específicos, en situaciones concretas y bajo indicación médica.
A lo largo de los años se han estudiado diversas opciones orales, como la vitamina E, la colchicina o la pentoxifilina, y ninguna ha demostrado beneficio consistente. Su médico puede orientarlo hacia opciones con mejor respaldo, según la fase de la enfermedad en la que se encuentre.
Mito 7: «Si tengo Peyronie, seguro voy a tener disfunción eréctil».
No es una consecuencia obligada. Muchos pacientes con Enfermedad de Peyronie mantienen una buena función eréctil. De hecho, la función eréctil previa a la cirugía es uno de los factores que ayuda a decidir qué técnica quirúrgica es la más adecuada para cada paciente.
Mito 8: «La cirugía va a dejar el pene perfectamente recto».
El objetivo real de la cirugía no es la rectificación absoluta, sino que el paciente recupere funcionalidad para tener una vida sexual satisfactoria. Buscar corregir el 100% de la curva a veces implica generar secuelas innecesarias (mayor acortamiento o peor función eréctil). En cirugía de Peyronie, muchas veces «lo perfecto es enemigo de lo bueno».
Mito 9: «Cualquier clínica de «salud sexual masculina» que ofrezca tratar mi Peyronie es una opción válida»
La desesperación por resolver el problema rápido puede llevar a consultar franquicias o centros que se publicitan agresivamente prometiendo soluciones rápidas y «sin cirugía», pero que no están dirigidos por especialistas en urología reconstructiva. En muchos casos, estos centros ofrecen paquetes de tratamiento costosos cuya eficacia para corregir la curvatura o la deformidad no está respaldada por evidencia científica sólida, y que un paciente termina pagando de su bolsillo sin obtener una mejoría real. Antes de comprometerse con un tratamiento costoso, es razonable pedir que el profesional explique en qué evidencia se basa esa indicación y buscar, si hay dudas, una segunda opinión con un urólogo especializado en reconstrucción genitourinaria.
Mito 10: «No hay nada para hacer, tengo que aprender a vivir con la curva».
Este es, quizás, el mito más dañino, porque es el que más aleja a los pacientes de la consulta. A pesar de tratarse de una condición que puede afectar significativamente la calidad de vida, todos los casos de Enfermedad de Peyronie son tratables, y todos los pacientes pueden aspirar a recuperar una vida sexual saludable cuando reciben el tratamiento adecuado por parte de médicos con experiencia. Si quiere profundizar en las opciones quirúrgicas disponibles, puede consultar la página sobre cirugía para la Enfermedad de Peyronie.
Conclusión
La Enfermedad de Peyronie es más frecuente de lo que se cree, y también es tratable. Los mitos que la rodean no deberían ser una barrera para consultar. Si nota una curvatura, dolor o cambios en su erección, es momento de buscar una evaluación profesional.
Un urólogo con formación en cirugía reconstructiva puede confirmar el diagnóstico, determinar en qué fase se encuentra la enfermedad y diseñar un plan de tratamiento a medida, ya sea conservador o quirúrgico.
Si cree que puede estar padeciendo Enfermedad de Peyronie, puede agendar una consulta y conversaremos con todo gusto.
Dr. Jordán Scherñuk – Urología
Dr. Sixto Laspiur 425, Bahía Blanca, Buenos Aires (B8000AUI)
Tel: +54 291 527-2983
Cómo llegarBibliografía
- Chierigo F, Fallara G, Tozzi M, Salonia A, Ferro M et al. Guideline of guidelines: Peyronie’s disease. BJU Int. 2026 May;137(5):770-782. doi: 10.1111/bju.70201
- EAU guidelines on sexual and reproductive health. Disponible en: https://uroweb.org/guidelines/sexual-and-reproductive-health/related-content






