Sangre en la orina: por qué nunca hay que dejarla pasar
Ver la orina roja asusta. A veces la causa es sencilla, como una infección. Otras veces es la primera señal de algo que conviene detectar a tiempo.
Por eso la sangre en la orina, aunque aparezca una sola vez y no duela, siempre merece una consulta. En medicina se la llama hematuria.
Dos formas de encontrar sangre en la orina
- Sangre visible: la orina se ve rosada, roja o del color del té oscuro. A veces aparecen coágulos.
- Sangre que solo se ve en el análisis: la orina parece normal, pero el laboratorio informa glóbulos rojos.
Las dos se evalúan. El urólogo decide qué estudios hacen falta según su edad y sus factores de riesgo.
¿Seguro que es sangre?
No todo color rojo es sangre. La remolacha, las moras y algunos medicamentos pueden teñir la orina. En las mujeres, el sangrado menstrual puede mezclarse con la muestra. Un análisis de orina sencillo confirma si realmente hay sangre.
Un camino largo con muchos puntos posibles
La orina recorre un camino largo. Se fabrica en los riñones, baja por dos tubos finos llamados uréteres, se guarda en la vejiga y sale por la uretra. En el hombre, además, atraviesa la próstata.
La sangre puede venir de cualquier punto de ese camino. La tarea del urólogo es encontrar de dónde.
Las causas más frecuentes son:
- Infecciones urinarias, que suelen dar ardor y ganas de orinar seguido.
- Cálculos (piedras) en el riñón o en el uréter, a menudo con dolor en la cintura.
- Próstata agrandada, que tiene vasos sanguíneos más frágiles y suele acompañarse de un chorro débil al orinar.
- Lesiones de la uretra, por ejemplo después de una sonda o de un golpe.
- Ejercicio muy intenso o golpes en la zona de los riñones.
- Tumores de la vejiga, de los uréteres o del riñón. No son la causa más frecuente, pero sí la que más importa descartar.
Sin dolor no significa sin importancia
Muchas personas esperan porque «no duele» o porque el sangrado se cortó solo. Sin embargo, los tumores de vejiga suelen sangrar sin dolor y de manera intermitente: aparecen un día y desaparecen por semanas.
Que la orina vuelva a verse normal no quiere decir que la causa se haya ido.
Si toma anticoagulantes o aspirina
Estos medicamentos pueden hacer que una lesión sangre con más facilidad, pero no suelen ser la causa por sí solos. Por eso, si aparece sangre en la orina mientras los toma, también hay que estudiarla.
No suspenda la medicación sin hablar antes con el médico que se la indicó.
Quiénes deben prestar más atención
La sangre en la orina merece consulta en cualquier persona. El estudio suele ser más completo si usted:
- fuma o fumó en el pasado (es el factor de riesgo más importante para los pólipos de vejiga);
- tiene más de 40 años;
- trabajó durante años en contacto con ciertos químicos industriales, como los de la industria de tinturas, caucho, cuero o petroquímica;
- recibió radioterapia en la pelvis o algunos tratamientos oncológicos.
¿Qué estudios se piden?
Según cada caso, pueden indicarse:
- Análisis de orina y urocultivo, para confirmar la sangre y descartar infección.
- Análisis de sangre, para evaluar cómo funcionan los riñones.
- Ecografía o tomografía de riñones y vías urinarias, para buscar cálculos o lesiones.
- Citología urinaria, un análisis que busca células anormales en la orina.
- Cistoscopia: una cámara fina que permite ver la uretra y la vejiga por dentro. Es la forma más directa de revisar la vejiga. Los cistoscopios flexibles actuales hacen el estudio mucho más tolerable.
Cuándo ir a la guardia
Concurra a una guardia si:
- tiene coágulos y no puede orinar;
- el sangrado es abundante o se siente mareado;
- tiene fiebre o escalofríos;
- tiene un dolor intenso en la cintura que no cede.
Consulta en Bahía Blanca
Si vio sangre en su orina o se la informaron en un análisis, lo indicado es consultar con un urólogo, aunque se sienta bien. Atiendo en VITA Consultorios (Sixto Laspiur 425, Bahía Blanca). En la consulta definimos qué estudios necesita y en qué orden.
Preguntas frecuentes
Sí. La sangre en la orina puede aparecer y desaparecer aunque la causa siga presente. Un episodio aislado también merece estudio.
No. Las causas más frecuentes son las infecciones, los cálculos y la próstata agrandada. Pero como un tumor de vejiga o de riñón puede también manifestarse así, conviene descartarlo.
Puede serlo. El urólogo evalúa si hace falta estudiarla según su edad, si fuma y otros factores de riesgo.
Los anticoagulantes facilitan el sangrado, pero no suelen ser la causa por sí solos. Por eso se estudia igual. No suspenda la medicación sin consultar al médico que la indicó.
Se hace con anestesia local en gel y suele tolerarse bien. Con los equipos flexibles actuales, la molestia es menor de lo que muchos pacientes imaginan.





